Una manada de Lobos merodeaba cerca del pastizal de las Ovejas. Pero los Perros los mantenían a todos a una distancia respetuosa, y las Ovejas pastaban con total seguridad. Sin embargo, esta vez los Lobos idearon un plan para engañar a las Ovejas.
«¿Por qué hay siempre esta hostilidad entre nosotros?», dijeron. «Si no fuera por esos Perros que siempre andan buscando pleito, estoy seguro de que nos llevaríamos de maravilla. Echadlos y veréis qué buenos amigos llegamos a ser.»
Las Ovejas se dejaron engañar con facilidad. Convencieron a los Perros de que se marcharan y, esa misma tarde, los Lobos se dieron el mayor banquete de su vida.
No cambies a los amigos por los enemigos.