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La gallina Penny

Cuentos de hadas ingleses · Joseph Jacobs · traducido por Claude Opus

Henny-penny the hen is startled when an acorn drops on her head in the farmyard.

Un día la gallina Penny estaba picoteando granos en el corral cuando —¡zas!— algo le dio en la cabeza. —¡Válgame Dios! —dijo la gallina Penny—; el cielo se va a caer; tengo que ir a contárselo al rey.

Así que echó a andar, y anduvo y anduvo, hasta que se encontró con el gallo Kiko. —¿Adónde vas, gallina Penny? —dice el gallo Kiko. —¡Ay! Voy a decirle al rey que el cielo se está cayendo —dice la gallina Penny. —¿Puedo ir contigo? —dice el gallo Kiko. —Claro que sí —dice la gallina Penny. Y así la gallina Penny y el gallo Kiko fueron a decirle al rey que el cielo se estaba cayendo.

Anduvieron, y anduvieron, y anduvieron, hasta que se encontraron con el pato Paco. —¿Adónde vais, gallina Penny y gallo Kiko? —dice el pato Paco. —¡Ay! Vamos a decirle al rey que el cielo se está cayendo —dijeron la gallina Penny y el gallo Kiko. —¿Puedo ir con vosotros? —dice el pato Paco. —Claro que sí —dijeron la gallina Penny y el gallo Kiko. Y así la gallina Penny, el gallo Kiko y el pato Paco fueron a decirle al rey que el cielo se estaba cayendo.

Así que anduvieron, y anduvieron, y anduvieron, hasta que se encontraron con la oca Loca: «¿Adónde vais, gallina Penny, gallo Kiko y pato Paco?», dijo la oca Loca. —¡Ay! Vamos a decirle al rey que el cielo se está cayendo —dijeron la gallina Penny, el gallo Kiko y el pato Paco. —¿Puedo ir con vosotros? —dijo la oca Loca. —Claro que sí —dijeron la gallina Penny, el gallo Kiko y el pato Paco. Y así la gallina Penny, el gallo Kiko, el pato Paco y la oca Loca fueron a decirle al rey que el cielo se estaba cayendo.

Así que anduvieron, y anduvieron, y anduvieron, hasta que se encontraron con el pavo Gustavo. —¿Adónde vais, gallina Penny, gallo Kiko, pato Paco y oca Loca? —dice el pavo Gustavo. —¡Ay! Vamos a decirle al rey que el cielo se está cayendo —dijeron la gallina Penny, el gallo Kiko, el pato Paco y la oca Loca. —¿Puedo ir con vosotros, gallina Penny, gallo Kiko, pato Paco y oca Loca? —dijo el pavo Gustavo. —Pues claro que sí, pavo Gustavo —dijeron la gallina Penny, el gallo Kiko, el pato Paco y la oca Loca. Y así la gallina Penny, el gallo Kiko, el pato Paco, la oca Loca y el pavo Gustavo fueron todos a decirle al rey que el cielo se estaba cayendo.

The hen, cockerel, duck, goose and turkey march earnestly down a country lane.

Así que anduvieron, y anduvieron, y anduvieron, hasta que se encontraron con el zorro Tramposo, y el zorro Tramposo les dijo a la gallina Penny, al gallo Kiko, al pato Paco, a la oca Loca y al pavo Gustavo: «¿Adónde vais, gallina Penny, gallo Kiko, pato Paco, oca Loca y pavo Gustavo?». Y la gallina Penny, el gallo Kiko, el pato Paco, la oca Loca y el pavo Gustavo le dijeron al zorro Tramposo: «Vamos a decirle al rey que el cielo se está cayendo». —¡Ay! Pero este no es el camino para ir al rey, gallina Penny, gallo Kiko, pato Paco, oca Loca y pavo Gustavo —dice el zorro Tramposo—; yo conozco el camino bueno; ¿queréis que os lo enseñe? —Pues claro que sí, zorro Tramposo —dijeron la gallina Penny, el gallo Kiko, el pato Paco, la oca Loca y el pavo Gustavo. Y así la gallina Penny, el gallo Kiko, el pato Paco, la oca Loca, el pavo Gustavo y el zorro Tramposo fueron todos a decirle al rey que el cielo se estaba cayendo. Así que anduvieron, y anduvieron, y anduvieron, hasta que llegaron a un agujero estrecho y oscuro. Pues bien, aquella era la puerta de la cueva del zorro Tramposo. Pero el zorro Tramposo les dijo a la gallina Penny, al gallo Kiko, al pato Paco, a la oca Loca y al pavo Gustavo: «Este es el atajo para ir al palacio del rey; enseguida llegaréis si me seguís. Yo iré delante y vosotros detrás, gallina Penny, gallo Kiko, pato Paco, oca Loca y pavo Gustavo». —¡Pues claro, por supuesto, sin duda ninguna, cómo no! —dijeron la gallina Penny, el gallo Kiko, el pato Paco, la oca Loca y el pavo Gustavo.

A comical sly fox greets the five birds by the entrance of his den.

Así que el zorro Tramposo se metió en su cueva, y no fue muy lejos, sino que se dio la vuelta para esperar a la gallina Penny, al gallo Kiko, al pato Paco, a la oca Loca y al pavo Gustavo. Y al fin, el primero de todos, el pavo Gustavo entró por el agujero oscuro en la cueva. No había llegado muy lejos cuando, «¡Ñam!», el zorro Tramposo le arrancó la cabeza de un mordisco al pavo Gustavo y se echó el cuerpo por encima del hombro izquierdo. Luego entró la oca Loca y, «¡Ñam!», adiós cabeza, y la oca Loca fue a parar junto al pavo Gustavo. Luego bajó el pato Paco contoneándose y, «¡Ñam!», mordió el zorro Tramposo, y el pato Paco se quedó sin cabeza y fue a parar al lado del pavo Gustavo y la oca Loca. Luego el gallo Kiko bajó a la cueva pavoneándose y no había ido muy lejos cuando «¡Zas, ñam!» hizo el zorro Tramposo, y el gallo Kiko fue a parar al lado del pavo Gustavo, la oca Loca y el pato Paco.

Pero el zorro Tramposo le había tenido que dar dos mordiscos al gallo Kiko, y como el primer mordisco solo lo hirió pero no lo mató, el gallo le gritó a la gallina Penny para avisarla. Así que ella dio media vuelta y salió corriendo para casa, y por eso nunca le dijo al rey que el cielo se estaba cayendo.