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El perro travieso

Esopo para niños · Aesop · traducido por Claude Opus

Había una vez un perro tan malhumorado y travieso que su amo tuvo que atarle al cuello un pesado zueco de madera para impedir que molestara a las visitas y a los vecinos. Pero el perro parecía muy orgulloso del zueco y lo arrastraba ruidosamente de un lado a otro, como si quisiera atraer la atención de todos. No logró impresionar a nadie.

Un perro trota orgulloso por la calle de un pueblo con un pesado zueco de madera colgando de su collar.

«Serías más sensato —dijo un viejo conocido— si te mantuvieras quieto y a resguardo con ese zueco. ¿Acaso quieres que todos sepan lo vergonzoso y malhumorado que eres?»

La notoriedad no es lo mismo que la fama.